Principal › contenido

La muerte clínica de Nuestro Señor

Vie, 26/03/2010 - 10:45am

  • Añadir nuevo comentario
  • Versión para impresión
  • Send to friend

Comentarios

  1. Osvaldo (no verificado) Says:
    Vie, 26/03/2010 - 1:12pm SEÑOR MÍO y DIOS MÍO.  !Ten piedad de nosotros!
    • responder
  2. Reke_Ride (no verificado) Says:
    Vie, 26/03/2010 - 5:12pm Desgarrador hermano, me ha conmovido verdaderamente.
    • responder
  3. Esteban Falcionelli Says:
    Vie, 26/03/2010 - 7:09pm

    Querido Reke_Ride:

    Dicen los que saben que es reconfortante para el alma el conmoverse como en este video. Como que reafirma la Fé, y eso es bueno para Dios hermano.

    Como cuando, allá por el 2004 le escribí una réplica a un célebre sacerdote apóstata, y marxista Rolando Concatti; que no tuvo peor idea que atacar a La Pasión de Mel Gibson en Diario Los Andes; que podés leer pulsando con el ratón ACÁ.

    Sigue siendo apóstata, pero ahora se cuida...

    Un fuerte abrazo.

    • responder
  4. patriotazo (no verificado) Says:
    Sáb, 27/03/2010 - 12:44am
    Este articulo es impresionante.  Resulta dificil implorar la Miserocordia del Señor, cuando a Su Hijo se lo sometio a esas infames torturas.  Despues de leerlo, comienzo a revisar mis ideas sobre el imperio romano, evidentemente era una creacion diabolica, como ahora son los EEUU.  Todos los hombres estamos manchados por esa monstruosidad y no debemos dejar de pedir perdon al Señor.
    • responder
  5. patriotazo (no verificado) Says:
    Sáb, 27/03/2010 - 12:50am
    Grande servicio ha prestado Mel Gibson al Señor al conocerse la Pasion en todo su horror, tal cual Este la revelo a la santa germana Anna Katarina Emmerich.  Esto le ha valido  al actor una feroz persecucion, de la cual debe estar orgulloso porque es por la Buena Causa.  La Gloria lo espera.
    • responder


  • Navegación

    • Portada
    • Archivos
    • Contacto
    • Links

    Inicio de sesión de usuario

    • Crear cuenta nueva
    • Solicitar nueva contraseña

Theme & Icons by N.Design Studio
© Fundación Diké